Es adecuado para áridos menores a 25 mm (generalmente no más de 20 mm) en laboratorio y núcleos perforados (probetas) in situ. Basado en los resultados, permite diseñar la durabilidad del hormigón en entornos con cloruros, así como la inspección y evaluación de su calidad. De acuerdo con la teoría de ensayos de electromigración no estacionaria de DuraCrete, este método evalúa cuantitativamente la capacidad de resistencia del hormigón a la difusión de iones de cloruro y permite probar los parámetros básicos para el diseño, durabilidad, evaluación de vida útil y predicción en entornos de erosión por cloruros.